Tengo un poco abandonado este blog, en el que cuento mis
cosas, por falta de tiempo, pero hoy no podía dejar de escribir por las etapas
que se cierran. Hoy es de esos días escritos a fuego en la historia de las
familias.
Mis hijos siguen abriéndose camino con nuevos retos, en lo
profesional y en lo personal, sobre eso ya iré escribiendo, nuevos trabajos,
nuevas casas…

Acaba lo que para nosotros ha sido un tiempo dulce, hemos
compartido con las niñas momentos maravillosos, disfrutando de su aprendizaje, el
que va dejando atrás al bebé, sus primeras palabras, sus primeros pasos, sus
caídas, sus primeros cuentos, sus paseos por Madrid, esos que han llevado a
publicar preciosos álbumes como Paseando
con Victoria o Almudenas de paseo
y que, si algún día consigo acabarlo, se convertirán en un libro con mis
recuerdos.
Esto no es, ni mucho menos, una despedida. Se acaba una
etapa e iniciamos otra que será también bonita, pero diferente. Victoria en el
cole de mayores y Almudena en el de pequeños y los abuelos, con más tiempo
libre pero siempre dispuestos a compartir momentos con ellas… la vida sigue.
Aprovecho esta entrada para desearos a todos un feliz
verano.