
Otra vez 8 de septiembre, ya 12 años sin celebrar tu cumple y 22 desde que, también hoy, se fue papá.
Sigue siendo una fecha importante para la familia y, para sumar acontecimientos, hoy es el día oficial de la jubilación de Fátima.
Tengo muchas novedades desde mi última carta.
Almu se fue a vivir a Chicago, están adaptándose, pero contentos, que es lo importante. Las niñas van al cole en el bus amarillo que veíamos en las películas y viven en una típica casa americana.
Arantxa ha pasado el verano en su casita de Galicia, cargando pilas para estos últimos días previos a la boda, está todo muy bien organizado, pero los detalles de última hora siempre preocupan.
Carlos y Mónica, emocionados con su futura casita en Cantabria, pero habrá que esperar para que sea un hecho. Este finde hemos aprovechado el viaje de la Cuchipandi para visitar la parcela, que está en un lugar magnífico.
Eduardo ha podido tener, por fin, unas merecidas vacaciones, aunque el calor que hemos sufrido este verano no le ha dejado disfrutarlas a tope.
No te lo vas a creer, pero Patru ha venido a Madrid, ha estado unos días con nosotros en la sierra, pero hemos bajado a pasear por el barrio con ella, recordar momentos y comer con la familia. Han sido unos días magníficos.
Nosotros estamos bien, los niños creciendo muy rápido: mamá, Manuela es casi igual de alta que yo, no se si le sacaré dos centímetros, Pablo está muy gracioso, Hugo habla por los codos, Victoria preadolescente y Almudena, entrañable.
Papá, no te pongas celoso, a ti también te recuerdo cada día, aunque no sea tu cumpleaños. Tendrías que ver a Pablo que mañoso es y cómo maneja las herramientas ayudando a su padre. Las niñas han salido bailonas las tres. Como verás, la genética ha hecho de las suyas.
Bueno, no me enrollo más, la próxima carta, una crónica de la boda de Arantxa, va a ser muy bonita pero eso ya os lo contaré.
Espero que desde vuestra estrella podáis disfrutar de esta familia tan bonita que habéis formado. Os quiero.