jueves, 9 de junio de 2016

La víspera de casi todo: Mi opinión


La víspera de casi todo de Víctor del Árbol

Germinal Ibarra es un policía desencantado al que persiguen los rumores y su propia conciencia. Hace tres años que decidió arrastrar su melancolía hasta una comisaría de La Coruña, donde pidió el traslado después de que la resolución del sonado caso del asesinato de la pequeña Amanda lo convirtiera en el héroe que él nunca quiso ni sintió ser. Pero el refugio y anonimato que Germinal creía haber conseguido queda truncado cuando una noche lo reclama una mujer ingresada en el hospital con contusiones que muestran una gran violencia.  Una misteriosa mujer llamada Paola que intenta huir de sus propios fantasmas ha aparecido hace tres meses en el lugar más recóndito de la costa gallega. Allí se instala como huésped en casa de Dolores, de alma sensible y torturada, que acaba acogiéndola sin demasiadas preguntas y la introduce en el círculo que alivia su soledad. El cruce de estas dos historias en el tiempo se convierte en un mar con dos barcos en rumbo de colisión que irán avanzando sin escapatoria posible.


Mentiría si dijese que conocía a Víctor del Árbol antes de que le concediesen el Premio Nadal por su novela “La víspera de casi todo”
Esa misma noche y en los días siguientes, mis contactos de Facebook se llenaron de enhorabuenas para este escritor y, como soy muy curiosa, empecé a investigar su vida y su obra.

Acompañé a algunas de mis amigas del club de lectura Tardes en Sepia a la presentación que hizo del libro en la Librería Rafael Alberti de Madrid.

Muchas de ellas ya le conocían de presentaciones anteriores pero yo quedé prendada de su forma de hablar, de su manera de explicar a cada uno de sus personajes y de su sonrisa.
Es una de esas presentaciones que recuerdas durante mucho tiempo, a pesar de lo incómodo del lugar por la cantidad de gente que allí acudió y del calor que hacía.
Le he seguido durante estos meses, en las redes sociales, en su recorrido por toda España, presentando su obra y ahora había llegado el momento de leerla. Quería juzgar por mí misma.

Empezaré por decir que me ha durado cuatro noches, eso sí, durmiendo mucho menos de lo que debería.
Es una obra densa, que te va cayendo como una losa según vas avanzando en la trama pero que, sin embargo, te obliga a no dejar la lectura para enterarte de la verdad que esconde cada personaje, algunas previsibles, otras sorprendentes. Todas entrelazadas entre sí, tejiendo una gran madeja negra, muy negra.
No hay nada bonito en la historia, todo es triste, sórdido, duro, los personajes llenos de odio y rencor, sus historias llenas de sufrimiento. A penas un par de pinceladas de felicidad que cuesta recordar cuando se lee la última página. Hasta el paisaje es escabroso, La Costa de la Morte.
Dicho esto, tiene un mérito enorme conseguir que el lector llegue al final, pasándolo mal en cada párrafo que lee. Crea sus personajes con maestría, cruzando las vidas de todos para conseguir un puzle en el que todo va encajando. 
Desde luego, a mí me ha ganado como lectora aunque para leer sus libros, no vale cualquier momento.
Muy recomendable.

5 comentarios:

  1. No se puede uno fiar de la opinión de algunas amigas. Me gusta que te haya gustado.

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  2. Gracias por la reseña, Almudena!!!
    El libro me ha enganchado, ya le estoy terminando.

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  3. Creo que has captado a la perfección el sentir de las novelas de Victor y estoy contigo, escucharlo hablar de su novela es algo que no se olvida. Besitos

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