Autor: Javier Cercas.
Aunque mi intención era leer Independencia, dos amigas me
recomendaron leer primero Terra Alta, para conocer los orígenes de Melchor
Marín, un agente de los Mossos d'Esquadra
un tanto especial, protagonista de ambas novelas, por lo que voy a opinar sobre
las dos en la misma entrada.
Terra Alta
Sinopsis:
Él era un hombre justo, el mundo, no.
Un crimen terrible
sacude la apacible comarca de la Terra Alta: los propietarios de su mayor
empresa, Gráficas Adell, aparecen asesinados tras haber sido sometidos a
atroces torturas. Se encarga del caso Melchor Marín, un joven policía y lector
voraz llegado desde Barcelona cuatro años atrás, con un oscuro pasado a cuestas
que le ha convertido en una leyenda del cuerpo y que cree haber enterrado bajo
su vida feliz como marido de la bibliotecaria del pueblo y padre de una niña
llamada Cosette, igual que la hija de Jean Valjean, el protagonista de su
novela favorita: Los miserables.
Partiendo de ese
suceso, y a través de una narración trepidante y repleta de personajes
memorables, esta novela se convierte en una lúcida reflexión sobre el valor de
la ley, la posibilidad de la justicia y la legitimidad de la venganza, pero
sobre todo en la epopeya de un hombre en busca de su lugar en el mundo.
Mi opinión:
En Terra Alta nos
encontramos con un personaje potente, con un durísimo pasado que el autor nos
va narrando al mismo tiempo que se investigan los asesinatos brutales del
matrimonio Adell.
Dos tramas, la vida de Melchor y la vida en Terra Alta. Una
disertación entre la justicia y la injusticia, el bien y el mal, lo correcto y
lo incorrecto, todo ello bajo la premisa de la obra Los miserables, que transformaron
a Melchor Marín: de ser un tipo marginal y terminar en prisión, a convertirse
en policía, con un afán justiciero similar al Javert de la obra de Víctor Hugo,
buscando a los malos, los que mataron a su madre. ¿Pero es este motivo
suficiente?
Una narración impecable que nos adentra en el día a día de
los habitantes de esta comarca, con una familia que manda sobre todo y sobre
todos. ¿Quieren a los Adell o los aceptan porque son los que dan de comer a
casi todas las familias aunque sea con trabajos precarios?
También nos cuenta las diferentes formas de actuar de la
policía, las envidias, los secretos, lo que imaginan, lo que callan, la
amistad, el honor, el compañerismo…
Un thriller
trepidante, con buenos giros y unas impactantes páginas finales en la que
Javier Cercas nos invita a reflexionar sobre la culpa y la venganza y las circunstancias
que pueden atenuar una y otra.
Independencia.
Sinopsis:
Un furioso alegato contra la tiranía de los dueños del dinero y
los amos del mundo.
¿Cómo enfrentarse a quienes manejan el poder en las
sombras? ¿Cómo vengarse de quienes más daño te han hecho? Vuelve Melchor Marín.
Y vuelve a Barcelona, donde es reclamado para investigar un caso vidrioso:
están chantajeando con un video sexual a la alcaldesa de la ciudad. Cargado con
su pesar por no haber encontrado a los asesinos de su madre, pero también con
su inflexible sentido de la justicia y su rocosa integridad moral, Melchor debe
desmontar una extorsión que no se sabe si persigue el simple beneficio
económico o la desestabilización política, y, para hacerlo, se adentra en los
círculos del poder, un lugar donde reinan el cinismo, la ambición sin
escrúpulos y la brutalidad corrupta. Por ahí, esta novela absorbente y salvaje,
poblada de una pléyade de personajes memorables, se convierte en un retrato
demoledor de la elite político-económica barcelonesa, pero sobre todo en un
furioso alegato contra la tiranía de los dueños del dinero y los amos del
mundo.
Mi opinión:
Han transcurrido varios años y en 2025, sin pandemia y sin
proces, Melchor se enfrentará a un nuevo caso para lo que tiene que volver a Barcelona
desde Terra Alta, que se ha convertido en su hogar.
Independencia es
la historia de una venganza.
De entrada, debería advertirse al lector que, si tiene
intención de leer las dos novelas, lo haga en orden, porque la segunda nos
cuenta, a grandes rasgos, todo lo importante de la primera. Me parece muy
interesante leer Terra Alta para
conocer a fondo el perfil de Melchor Marín y lo que le ha hecho convertirse en
lo que es, pero resulta un poco tedioso encontrarnos mucho de la primera en la
segunda.
Nos encontramos con dos narraciones paralelas. Una, en
tercera persona, la que nos va contando lo que sucede en la investigación que
se lleva a cabo, la extorsión de la que está siendo víctima la alcaldesa de
Barcelona con un vídeo de contenido sexual que amenazan con hacer público. Las
pesquisas, los interrogatorios, la vigilancia a sospechosos, etc.
La segunda narración, en primera persona, es una
anticipación a lo que va a ocurrir, la confesión del que grabó ese vídeo y
otros similares, una confesión en la que va contando toda su vida.
No es difícil que el lector imagine lo que va a averiguar el
policía en esa confesión, que sirve para mostrarnos la doble moral de esas
familias intachables que tienen oscurísimos secretos que, en la mayoría de los
casos, no salen a la luz, Esta confesión hace desaparecer la intriga durante la
lectura.
Por otra parte, el autor nos explica su particular visión
del «proces», de los círculos de poder de unas cuantas familias catalanas, a
las que solo les mueve el dinero y se posicionan políticamente en el lugar que
más les interesa en cada momento.
En varias ocasiones se habla del libro Terra Alta, que ha escrito un tal Javier Cercas y que, parece ser,
cuenta la vida de Melchor Marín, aunque se ha permitido contar muchas cosas que
no han sucedido en realidad, como que estuvo en la cárcel o que su madre era
puta… Melchor Marín no lo ha leído. Una mención resulta gracioso, tantas,
parece estar haciendo publicidad del primer libro, una publicidad que, por
cierto, no necesita.
En esta nueva entrega, Melchor es el protagonista
indiscutible y los que le rodean no tienen demasiado carisma, incluso hay
alguno que sobra, que no aporta nada a la trama.
Nos vamos a encontrar con muchos de los que ya conocimos en Terra Alta, porque está claro que va a
cerrar lo poco que quedó abierto en la otra: el asesinato de su madre y su
propia identidad como persona. ¿Puede asemejarse a Javert?
Javier Cercas busca que empaticemos con una persona de
dudosa moralidad, un justiciero. El propio Melchor duda de su labor como
policía, preferiría ser bibliotecario, pero no sé si lo conseguirá a la vista
de las declaraciones de Cercas, que tiene pensado dos novelas más con el mismo
protagonista.
A mí personalmente, esta segunda no me ha convencido. No
tiene la agilidad de la primera, pierde la intriga y crea un juicio de valores.
No obstante tengo que reconocer que ha sido una lectura entretenida.