jueves, 19 de mayo de 2016

"Nada será igual": Mi opinión.

No sé si he contado en otras ocasiones cómo conocí a Mercedes. Estábamos mi amiga Marisa y yo en una presentación en La Casa del Libro y se acercó a nosotras preguntándonos si éramos escritoras o lectoras. Nos dio su tarjeta, con foto, y nos contó que estaba casi recién llegada a Madrid, después de muchos años viviendo en Barcelona.
Esa misma noche nos hicimos “amigas” en Facebook y comenzamos a intercambiar comentarios de libros.

No podíamos imaginar entonces hasta donde llegaría nuestra amistad, nuestra complicidad, nuestra camaradería. Todo ello gracias a un club de lectura, “Tardes en sepia” que, cómo ella misma dice siempre, tiene de todo menos de club de lectura y a Gema, nuestra presidenta por aclamación, que es nuestro nexo de unión.

Y ahora voy a hablar del libro protagonista de esta entrada “Nada será igual”


Año 1981. La vida en la Brigada Judicial con el Comisario Salgado al frente, se halla desbordada de trabajo. La investigación por el asesinato de una maestra recae en las inspectoras Candela y Virginia, sin embargo, un pederasta irrumpe en la vida de Virginia, que no logra que los padres denuncien al culpable. Con ayuda de Candela inician una investigación por su cuenta que repercutirá en su trabajo cotidiano bajando el rendimiento. La investigación sobre la muerte de la maestra se cierra poniendo a disposición un culpable, en contra del parecer de las inspectoras. Por otra parte, el contrabando de armas y droga en la Playa del Somorrostro de Barcelona, que investigan Manel y Diego, traerá consecuencias devastadoras para la Brigada, en una España secuestrada durante unas horas por un Teniente Coronel de la Guardia Civil.


Mi opinión:

Este es el libro que más le ha costado escribir, precisamente porque la Mercedes que lo empezó, no tenía mucho que ver con la que lo acabó.

Todo autor vuelca su vida en sus obras, de una u otra forma, no lo puede evitar. Y el cambio que ella dio a la suya, afectó a su novela más de lo que le hubiese gustado, hasta el punto de que hayan transcurrido casi cuatro años desde que lo comenzase hasta que ha visto la luz.

Por esta razón lo he leído más despacio que los anteriores, cuidando los detalles para no caer en la crítica fácil de una amiga.

Me ha parecido diferente por un motivo principal, la trama policiaca, que la hay, con dos asesinatos y su correspondiente investigación, ha supuesto para mí un segundo plano en la lectura.

Se ha volcado en los personajes, en sus vivencias, sus sentimientos, sus frustraciones, sus fallos, las envidias, las prepotencias, los que no quieren que nada cambie o no les interesa, los pactos por una amistad mal entendida y, nuevamente, la corrupción policial.

Sin entrar en juicios políticos, innecesarios, repasa lo que pudo vivirse en diferentes estamentos policiales de Barcelona y de Madrid la noche del 23 de febrero de 1981, los días previos y los posteriores en los que, afortunadamente, no cambió nada.

El resultado es una novela policiaca en la que da un poco igual saber quiénes son los asesinos, porque lo que realmente te tiene intrigado es lo que pasará con Salgado, Manel, Diego, Virginia y, por supuesto, con Candela, teniendo como telón de fondo una investigación policial, totalmente creíble, con fallos y aciertos.

Es, en resumen, una buenísima historia que va a gustar a los amantes del género y a los que buscan una buena lectura.

sábado, 23 de abril de 2016

Lágrimas de Tequila, mi opinión.

Lágrimas de Tequila
Cita Franco


Conocí a Cita en la cena de Navidad que organizó el club de lectura “Tardes en Sepia”.
En realidad ya la conocía, de la presentación de “Maldita” de Mercedes Pinto, y de alguna presentación más, pero no habíamos cruzado ni una palabra.
En la cena, la casualidad quiso que fuese una de mis compañeras de mesa, y nos lo pasamos fenomenal, contándonos cosas de su atípica familia.
He seguido su blog “Acurrucada entre letras” y sus diferentes escritos en Facebook, pero no había leído su libro de relatos por más que me lo habían recomendado varias personas.

Llegó el momento y me ha encantado.
Todos los relatos son magníficos, aunque si tuviese que elegir, el autobiográfico con el que comienza titulado “Yo” me ha gustado especialmente, me he reído a carcajadas con su viaje a Londres y he soltado alguna lagrimita.
También me han parecido preciosos “Como solo el vino de la Mancha sabe” en el que el destino a veces juega con nosotros, “La sala de espera de colores” solidaridad con uno mismo y con los demás, la ternura de “Seve, Severo” entre un abuelo y su nieto y la triste realidad de “Doña Tamara, prosiga”
Pero cito estos porque son los que más me han impactado, aunque todos son buenísimos

Escribe como si se lo estuviese contando a una amiga, con sencillez, todos los temas son muy actuales, y resulta casi imposible que no veamos algo de nuestra propia vida reflejado en alguno de sus quince relatos.

No dejéis de leerlos.

Quince meses

Querida Victoria:
Ayer cumpliste quince meses y, a excepción de una pequeña entrada que te dediqué cuando cumpliste un mes, no he estado inspirada para escribir sobre ti.
Pero hoy, Día del Libro, quiero intentar explicar en este blog, lo que has significado en mi vida, en nuestra vida, porque tu abuelo también está implicado en este cambio.
Hace ya tiempo que escribí “Cuando los hijos se van”sobre lo que supone para una familia el que sus hijos abandonen el nido.
Transcurrieron los años, nos hicimos a la comodidad de estar solos, sin sobresaltos, con algo más de rutina, y llegaste tú.
Hacía mucho tiempo, demasiado, que en esta casa no había un bebé, y nos llenaste de alegría a todos.
Durante tus primeros meses de vida, con la baja maternal de tu madre, y la cercanía de nuestras casas, pudimos disfrutar de ti muy a menudo.
También compartimos casi todo el verano en la Sierra.
Y llegó el uno de septiembre, y convertimos nuestra casa en tu guardería en una decisión consensuada entre tus padres y nosotros. A ninguno de los cuatro nos apetecía que fueses a una guardería convencional.
Volvimos a cambiar nuestros hábitos, para intentar darte lo mejor de nosotros, sin renunciar a nuestras vidas, la rutina desapareció para ir descubriéndote, cada día.
Cambié las mañanas de gimnasio por mis paseos contigo, y lo que empezó siendo una broma para demostrarle a tu tío Carlos que lo de los paseos iba en serio, se ha convertido en una costumbre que me encanta y que ha hecho famosa tu sillita rosa de paseo: “Paseando con Victoria”, ese álbum en el que nunca se te ve la cara y para el que posas, sin saberlo, en algunos de los rincones más bonitos de Madrid.
Aunque parezca mentira, me ha hecho descubrir lugares que me habían pasado desapercibidos hasta ahora, porque voy buscando encuadres bonitos para nuestras fotos.
Hemos disfrutado con tus sonrisas, tus gateos, tus primeros pasos, tu lengua de trapo que sólo entendemos unos pocos y, sobre todo, de tu cariño.
Es una realidad que quieres más al “abu” que a mí, y que ese cariño es recíproco, porque yo creo que le has cambiado hasta el carácter.
Con tan sólo diez meses, dejaste de ser la pequeña de la casa porque llegó Manuela a nuestras vidas. Esa primita a la que hasta ayer no has sabido abrazar sin hacerla daño, a la que tiras besitos y que yo te enseño cada día en foto para que aprendas a quererla y podáis compartir algo más que parentesco, en cuanto sea un poco más mayor.
Siempre he oído que a los nietos se los quiere de manera diferente que a los hijos y es verdad, seguramente porque nos llegan con una madurez y una forma de ver la vida muy distinta. Pero que cariño tan bonito.
Quince meses intensos, maravillosos, que nos están haciendo vivir una etapa muy dulce.
Un beso.

jueves, 14 de abril de 2016

¿A qué llamas tu amor? Mi opinión.

¿A qué llamas tu amor?  de Pilar Muñoz

“Jana, una atractiva periodista próxima a los cuarenta, se siente hastiada de sacrificar su vida en favor de su matrimonio con Julio, un escritor de éxito centrado en sí mismo y en su profesión. Tras tomar la decisión de romper con todo, Hugo –un nuevo compañero de trabajo– irrumpe en su vida haciendo que descubra una parte de sí misma que desconocía. La atracción sexual que surge entre ambos parece no tener límites, empujándola a vivir experiencias impactantes que provocarán en ella un dilema moral para el que no sabe si está preparada. Julio y Hugo, dos caras de una misma moneda llamada AMOR que marcarán la vida de Jana”.

Este libro llegó a mí prestado por Carmen, una amiga del Club de Lectura “Tardes en Sepia.
Me ha resultado diferente por varias cosas: Hacía mucho tiempo que no leía en papel, ya que la comodidad del digital y, por qué no decirlo, el precio, ha hecho que mis lecturas sean casi exclusivamente en electrónico.
Por otra parte, siempre he dicho que hay tres tipos de novela que no me gustan, miedo-terror, ciencia ficción y erótica.
Dicho todo esto y, como me encantó el primer libro que había leído de Pilar Muñoz, “Los colores de una vida gris”, así como los relatos que publica en su blog y en Facebook, y después de conocerla personalmente en su último viaje a Madrid,  me propuse leer éste que definen como “intimista de corte erótico” 

Catalogar los libros es complicado. Yo creo que es erótico, ya que no existiría la historia, esta historia, sin erotismo. No tiene unas pinceladas, es el libro en sí mismo, con unas historias de compañerismo y de amistad y de un matrimonio acabado, paralelas a la historia principal.
No puedo contar lo que opino de los personajes protagonistas porque supondría “destripar” el libro. Sólo diré que no me ha sorprendido casi nada de lo que ocurre.

Pilar define maravillosamente a los personajes, sus triunfos y sus fracasos, en un entorno muy actual cómo es la redacción de un periódico, con sucesos, política, corrupción…
Está narrado de una forma sutil y elegante, con cierto toque de intriga que te impide dejar de leer.
Tiene frases bellísimas, de esas que nos gustaría recordar para decirlas en algún momento, y que podríamos acoplar a algún momento de nuestra vida: “Somos como dos barcos navegando en alta mar, pero a millas de distancia y en distinta dirección,  nuestras rutas cada vez se alejan más” “Necesitaba que me escucharan, aunque solo fuera para airear la congoja que me producía ver deslizarse entre mis dedos lo más importante de mi vida y no poder hacer nada para evitarlo. Y ver como a su compás me marchitaba yo.”

En conclusión, me reafirmo en que no me gusta el género, pero invito a leerla a todas aquellas personas que quieran disfrutar de un buen libro aunque sea erótico, a mí, por una vez, no me ha importado.

viernes, 8 de abril de 2016

"El poder de la Sombra" Mi opinión



EL PODER DE LA SOMBRA

La autora:

María José Moreno es psiquiatra, profesora en la Universidad de Córdoba, mantiene una consulta privada y, en sus ratos libres, escribe.

No toca sólo un género, si no que ha escrito “Bajo los Tilos”, novela de corte intimista, “Vida y milagros de un ex” de humor y La Trilogía del Mal, que resulta difícil de catalogar, ya que es un thriller psicológico, con historia de amor, intimista…

Sobre ella sólo puedo decir que es una gran persona y una buena amiga y que nuestras “charlas entre abuelas” en una cafetería de la Estación de Atocha, esperando el AVE, o a través del ordenador, son entrañables.

Sinopsis

“Varios asesinatos con idéntico “modus operandi” señalan como sospechosa a Rosa María Luque, novia de un reputado político, famosa escultora y sucesora de una familia muy conocida de la ciudad. Aunque mantiene su inocencia con absoluta convicción, todas las pruebas recaen sobre ella. Su mente es un puzle incompleto y desordenado. Su amnesia, su angustia y su inestabilidad emocional complican su defensa en el inminente juicio, por lo que su abogado defensor, Enrique Castilla, contrata los servicios de Mercedes Lozano, psicoterapeuta interpersonal, y Miguel Vergara, psiquiatra, quienes deberán acometer la difícil tarea de reconstruir el pasado para entender el presente y solventar el futuro de Rosa. ¿Finge o dice la verdad? ¿Puede la mente olvidarse del ayer, vivir el hoy y no prever el mañana?

Mi opinión:

Es una novela dura, cruel, pero tratada sin ningún morbo. Hace sufrir al lector lo justo para que se meta en la historia, sin descripciones innecesarias, aunque se me encogiese el corazón con la historia de la niña Rosa María.

Al terminar de leer la última página, me ha recorrido un escalofrío al pensar que el Mal está instalado a nuestro alrededor, sin que lo sospechemos. Porque no sólo es la locura, la enfermedad, si no las personas aparentemente normales que son malas, vengativas, que llevan su maldad a unos extremos insospechados, como una forma de diversión, de venganza, de miedo…

Su forma de escribir y de trasmitirnos todo esto es aparentemente sencilla, para que la podamos entender sin perdernos en términos psiquiátricos y psicológicos.

La novela tiene un ritmo trepidante, se desarrolla en trece días, con varios giros importantes hasta llegar a un final de impacto que me dejó boquiabierta.

Por otro lado, quiero comentar que para mí no se debe de leer como una novela aislada, sino dentro de la trilogía de la que forma parte.

La historia que investigan es totalmente independiente, pero la vida de sus protagonistas, Mercedes y Miguel, o la de Marta, la secretaria, íntima amiga y confidente de Mercedes, no se entiende en profundidad sin haber leído “La caricia de Tánatos”

Es, en resumen, una magnífica novela, que recomiendo leer junto con su hermana mayor y que, sin duda, os dejará huella.

viernes, 11 de marzo de 2016

Crónica de una presentación: "El poder de la Sombra"

“El poder de la sombra” de María José Moreno.

Acudí a la Librería Le, en el paseo de la Castellana, acompañada de mi hermana porque habiendo leído a María José, siempre apetece conocerla y escucharla.
Menos mal que nos habían guardado sitio porque, a pesar de faltar más de quince minutos para el comienzo, ya había mucha gente.
Lo primero, saludar a María José, con la que me une una amistad especial que hemos ido consolidando con el tiempo, más si cabe desde que somos abuelas.
Estaba arropada por Mayte Esteban, Pilar Muñoz, que le dio una sorpresa y a la que pude, por fin, desvirtualizar, Manuel Navarro y Víctor Fernández, al que también conocí en persona y cuyos relatos me tienen fascinada.
Y, por supuesto, estábamos "las sepias", todas las que pudimos ir, ya que, a pesar de ser jueves, cuando se trata de apoyar a una amiga en su presentación, hacemos lo imposible por acudir.
Y comenzó la presentación.
David G Panadero, representante de la editorial, con su peculiar vozarrón, nos hizo una breve introducción a la novela y dio paso a María José.
Como ya dije cuando presentó “La caricia de Tánatos”, es como asistir a una clase magistral sobre el mal.
Su forma de explicar, de ir desgranando las diferentes formas del mal, sus orígenes, su existencia cotidiana en la sociedad actual, en el día a día, su empatía profesional con Mercedes Lozano, la protagonista de su trilogía, el trabajo que le ha costado escribirla porque se iba implicando con los personajes malos y menos malos que narraba en su historia, la Sombra, con mayúsculas, que todos tenemos (aunque unos más grande que otros)...
Todos los asistentes, escuchábamos en absoluto silencio, porque nos envolvían sus explicaciones.
Incluso cuando se abrió el turno de preguntas, éstas eran cortas, porque lo que queríamos era escucharla a ella.
Hablamos sobre la importancia de la enseñanza durante la infancia, de nuestros miedos infantiles que guardamos en lo más hondo, pero siguen estando ahí.
También se comentó la dificultad de encuadrar esta trilogía dentro del género negro, porque a la autora le ha importado más el porqué se origina el mal que “el cómo” o “el cuándo”.
Estaba presente la actriz que ha protagonizado el booktrailer, Marta Bascuñana Muñoz. Les habría gustado proyectarlo en la sala, pero no pudo ser.
Para mí, sin duda, Mercedes Lozano tiene la cara de María José, aunque curiosamente, mucho más joven.
Se comentó las grandes posibilidades cinematográficas que tiene la trilogía, o como serie de televisión, porque soñar es gratis.
Y como suele ocurrir, la clase magistral tenía que acabar, porque la librería tiene un horario que cumplir y aún quedaban las firmas, las fotos, los regalos de agendas y marca páginas y la charla más distendida entre los asistentes que nos resistíamos a irnos.
Las sepias nos hicimos nuestra foto, y aprovechamos para invitar a alguna merienda, de algún viernes, a Manuel Navarro y a Víctor Fernández, que aceptaron sin dudarlo.
La cercanía de María José, su sonrisa, nos hizo sentirnos, una vez más, como en una reunión de amigos, a los que no nos gustó que hablase de tomarse un “año sabático” como escritora, aunque luego puntualizó que podría quedarse en un par de meses.
Es verdad que la trilogía, que se cerrará con la presentación de la tercera entrega el próximo mes de octubre, le ha quitado mucho tiempo para realizar otras cosas y, cuando escribir es una diversión y no una profesión, hay que saber dosificarla en su justa medida.
Pero eso los lectores no queremos entenderlo, porque nos encanta como escribe, da igual que sea un libro intimista como “Bajo los tilos”, de humor como “Vida y milagros de un ex” o un cuento infantil como “Pepe Pepino”.
Ya en la calle, nos despedimos. Se nos ha hecho corto. Emplazamos nuestra próxima cita para la Feria del Libro de Madrid, a la que nos asegura que acudirá y, hasta entonces, seguiremos con nuestras charlas a través de la red.
Queda pendiente leer su última novela, la protagonista de esta presentación, “El Poder de la Sombra” que no dudo que será magnífica, y se merecerá una reseña para ella solita, eso seguro.
Sólo puedo acabar diciendo que fue una presentación inolvidable, con una mujer magnífica.








sábado, 5 de marzo de 2016

¡Que tarde la de aquel día!


El club "Tardes en sepia" se reunía, como cada viernes, con la puntualidad que nos caracteriza, o sea, llegando cada una cuando puede.
Queríamos que fuese una tarde especial porque celebrábamos el cumpleaños de nuestra querida Gema, y no nos apetecía la frialdad de Rodilla.
El lugar elegido, el café Madrid, pronto fue descartado por su mal olor, a rancio, dijeron unas, a desinfectante, dijeron otras.
Nos fuimos paseando a la chocolatería San Ginés, que tiene una terraza cubierta, con estufas de pie, para que las fumonas no tengan necesidad de estar entrando y saliendo.
Lo que parecía imposible, lo conseguimos nada más llegar, tres mesas juntas en las que nos pudiésemos acoplar las trece que esperábamos ser, pleno total.
Pronto nos dimos cuenta que las estufas eran insuficientes, porque calientan la cabeza, y te dejan helados los pies, pero un buen chocolate, café para algunas, y un plato lleno de porras y churros, fue suficiente para calentarnos.
Como siempre, nuestras risas, nuestras tonterías, incluso hablamos de algún libro: “Yo que tanto te quiero” y “Cartas a Palacio”, de la próxima presentación de Jorge Díaz, y da la de María José Moreno, a la que esperamos poder acudir casi todas.
Y así fue transcurriendo la tarde, esperando a Gema y a Elena, y cambiándonos de mesa hasta cuatro veces porque empezó a caer una lluvia fina y las que estaban en la última tenían filtraciones de los toldos.
Llegaron las que faltaban, pidieron dos chocolates con un montón de churros, que les tardaron en servir más de veinte minutos, aquí debo decir que el servicio de la famosa chocolatería me pareció pésimo y cuando por fin lo sirvieron empezó a llover.
Primero, nos pusimos en pie para evitar las goteras de los toldos, que pensamos que eran más fuertes. Cuando la lluvia arreció ya no había forma de evitar el desastre.
El agua caía en tromba, y bajaba por la calle haciendo un riachuelo, nos mojábamos cada vez más.
Pasaba por allí un chaval vendiendo paraguas a tres euros, y le vaciamos la mochila. Al chico le tocó la lotería porque hizo la venta más rápida de su vida. Todas queríamos un paraguas rojo, porque somos mujeres de agua, pero no tenía nada más que uno, que compró Chiruca y resultó ser fucsia.
Como todavía no le habíamos dado los regalos a Gema, cruzamos a la cafetería de enfrente, nos acoplamos, esperamos a que las últimas en llegar se acabasen el platazo de churros y continuamos la tarde, que ya era noche.
Ahora sí nos pudimos quitar los abrigos y demostrarle a la homenajeada que todas llevábamos algo rojo en su honor, porque hasta ese momento sólo Begoña y Marina que llevaban abrigos rojos, lo habían podido lucir.
¿Por qué el rojo?
Porque Nieves se había encargado de completar el regalo con una phasmina, pasmosa para las sepias, y cuando nos envió la foto al grupo, a algunas no les pareció apropiada por el color rojo, que no era tal, porque era rosa fuerte sin llegar a fucsia, que para eso las mujeres tenemos una amplia gama de colores que los hombres no comparten. Me viene a la cabeza que esto también fue motivo de risas durante la merienda.
Con el cachondeo que se originó, a Mercedes se le ocurrió que todas llevásemos algo rojo al cumpleaños.
Por fin le pudimos dar los regalos, que no eran libros porque la pobre ya no sabe dónde meterlos y necesita varias vidas para leerlos todos, hacer unas cuantas fotos, gansear mucho más y hasta aquí puedo contar, porque me retiré a mis aposentos.
Yo llegué a casa empapada, mis zapatos eran un charco, y no es que sea tonta, es que había salido de casa en una tarde de primavera fresquita, pero sin una nube.
De las que se quedaron, sé por las fotos, que se siguieron riendo, que es muy necesario.

Fue una tarde inolvidable, que quedará en el recuerdo de todas las sepias y de alguna en especial.
Loreto, necesitaba nuestro cariño.
Elena, nuestros abrazos.
Marina, sentirse que es una más aunque no pueda venir siempre que le gustaría.
Y Gema...ella sabe de sobra lo especial que es para todas nosotras.